Uno de los motivos por los que una mujer puede sufrir una secreción mucosa continua es la mala higiene vaginal. Hay ciertos productos, paños y costumbres (prácticas de higiene) que pueden causar irritación vaginal y una secreción continua o irregular de mucosa pastosa/pegajosa o turbia. La mucosa puede también presentar un aspecto lechoso y blanquecino, como una loción de manos blanca.
La higiene vaginal correcta puede impedir o eliminar algunas de esas secreciones vaginales. Para llevarla a cabo, es necesario evitar todas las acciones y los productos que pueden causar irritación vaginal.
Las mujeres deben entender que la vagina es una estructura autolimpiante y no es necesario ducharla. Todo lo que se necesita para limpiar el área vaginal es agua y un jabón suave. Los productos que pueden irritar la vagina (y deben evitarse) son el papel higiénico perfumado, los aceites de baño, los suavizantes de ropa que se usan en la secadora, y los tampones perfumados. También deben evitarse el talco, los desodorantes vaginales y los baños de espuma. Las mujeres deben tratar de usar ropa interior de algodón (en vez de sintética), ya que el algodón absorbe la humedad y no la atrapa. Los vaqueros ajustados, los panties y las calzas de nylon pueden retener o aumentar la transpiración, y crear un entorno propicio para las irritaciones vulvares o vaginales.
También es importante la forma en que la mujer maneja su flujo menstrual. Una vez más, debe evitar usar tampones perfumados. Se recomienda utilizar el tampón menos absorbente para la intensidad de la pérdida. Nunca debería usar tampones cuando el flujo menstrual es leve. Su uso puede resecar la zona vaginal, dañar la bacteria normal útil y causar irritación y secreción de rebote. El uso de tampones en los días con poco o escaso flujo también pueden interferir con la capacidad de detectar la mucosa cervicouterina. Los tampones no deben dejarse colocados por períodos prolongados y deben cambiarse con frecuencia.
Las infecciones vaginales también pueden ser una fuente de secreciones mucosas vaginales continuas. Si una mujer que usa PNF observa señales de mal olor, de mucosidad espumosa de color amarillento o verdoso, o un picor vaginal intenso, debería sospechar que padece una infección vaginal y obtener el tratamiento adecuado. Deberá informarse de toda secreción vaginal inusual en cuanto a olor o cantidad o síntomas de picazón o ardor. Si no se tratan, las infecciones vaginales pueden propagarse al cuello uterino y causar una cervicitis, que a su vez podría causar la secreción cervicouterina. El uso excesivo de antibióticos puede causar infecciones vaginales porque destruye la bacteria vaginal normal.
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