La mucosa continua puede ser una de las situaciones más frustrantes (tanto para el instructor de PNF como para la mujer que usa este método) en el momento de interpretar los diagramas que utilizan la mucosa cervicouterina como indicador de la fertilidad. Muchas mujeres experimentan una secreción esporádica (uno o dos días) o continua de mucosa en vez de un patrón de sequedad. Hay muchos motivos por los que se producen estas secreciones esporádicas o continuas de mucosa. A continuación se indican algunos de los motivos más comunes de los patrones de infertilidad con ausencia de sequedad, y cómo manejar esas situaciones.
El semen es el fluido que eyacula el hombre durante el coito. El semen, por supuesto, contiene los espermatozoides y otros líquidos que los nutren, protegen y preparan (a los espermatozoides) para la posible fertilización del óvulo. Después del coito, es una costumbre común (y recomendada por motivos de higiene) que la mujer se levante y miccione (orine). No obstante, no debiera levantarse inmediatamente después del coito. Este momento es, obviamente, íntimo e importante para la pareja. Aproximadamente 20 a 30 minutos después del coito, el semen comienza a licuarse. En ese momento, la mujer debe eliminar el semen que quede dentro de su vagina. Para hacerlo, después de orinar debe alternar los siguientes ejercicios: 1) empujar con fuerza (como si fuera a evacuar) y 2) repetir 5 o 6 veces los ejercicios de Kegel (esto es, contraer los músculos vaginales y los que inician o detienen la micción). Después de repetir 4 o 5 series de empujes y ejercicios de Kegel, debe lavarse hasta que todo el semen desaparezca. Al día siguiente, debe anotar y describir la mucosidad o las sensaciones que observe.
Algunas mujeres prefieren no levantarse después del coito y permanecer abrazadas a su esposo o quedarse dormidas. En ese caso, si está segura de que lo que observa al día siguiente es semen, puede pasarlo por alto. Si no está segura, debe considerar ese día y los tres siguientes como fértiles. Si la mujer o la pareja desean un enfoque más conservador del método de PNF para evitar el embarazo, la mujer debe realizar los empujes o los ejercicios de Kegel después del coito, o seguir las instrucciones de los tres días.
El fluido lubricante es el que produce la mujer como respuesta a una estimulación sexual, ya sea física o mental. Algunas madres que usan lactancia materna lo producen mientras están amamantando a su bebé. El fluido es segregado por dos glándulas, llamadas de Bartolino, ubicadas cerca de la abertura de la vagina. La función fisiológica del fluido es lubricar la vagina para el coito. Se trata de un líquido transparente, mojado, húmedo y escurridizo. Sin embargo, a diferencia del fluido cervicouterino, el fluido lubricante se disipa rápidamente (en menos de una hora). Las pautas para utilizar el fluido lubricante como marcador de la PNF son las siguientes:
• |
Si una mujer está segura de que se trata de fluido lubricante, puede esperar a que se disipe (es decir, que desaparezca) y pasarlo por alto. |
• |
Si no está segura, debe observarlo y anotarlo en el diagrama según su aspecto. |
Uno de los motivos que causan la mucosa continua en la mujer es la higiene vaginal inadecuada. Hay ciertos productos, paños y costumbres (prácticas de higiene) que pueden causar irritación vaginal y una secreción continua o esporádica de mucosa de tipo pastosa/pegajosa o turbia. La mucosa también puede tener el aspecto cremoso de una loción para manos de color blanco.
Una higiene vaginal correcta puede impedir o eliminar algunos de esos tipos de secreciones vaginales. La higiene vaginal correcta incluye evitar las accioines y los productos que pueden causar irritaciones vaginales.
Ante todo, la mujer debe entender que la vagina es una estructura autolimpiante y no es necesario ducharla. Todo lo que hace falta es lavar el área vaginal con agua y jabón suave. Los productos que pueden irritar la vagina (y deben evitarse) son el papel higiénico perfumado, los aceites de baño, los suavizantes de ropa que se usan en la secadora, y los tampones perfumados. También deben evitarse el talco, los desodorantes vaginales y los baños de espuma.
Las mujeres deben tratar de usar ropa interior de algodón (en vez de sintética). El algodón absorbe la humedad en vez de atraparla. Los vaqueros ajustados, los panties y las calzas de nylon pueden retener o aumentar la transpiración, y crear un entorno propicio para las irritaciones vulvares o vaginales.
También es importante la forma en que la mujer maneja su flujo menstrual. Una vez más, debe evitar usar tampones perfumados. Se recomienda utilizar el tampón menos absorbente para la intensidad de la pérdida. Nunca debería usar tampones cuando el flujo menstrual es leve. Su uso puede resecar excesivamente la zona vaginal, dañar la flora normal y causar irritación y secreción de rebote. El uso de tampones en los días con poco o escaso flujo también pueden interferir con la capacidad de detectar la mucosa cervicouterina. Los tampones no deben dejarse colocados por períodos prolongados y deben cambiarse con frecuencia.
Las infecciones vaginales también pueden ser una fuente de secreciones mucosas vaginales continuas. Si una mujer que usa PNF (o un instructor de NFP lo observa en una de sus clientes) presenta señales de mal olor, de mucosidad espumosa de color amarillento o verdoso, o un picor vaginal intenso, debería sospechar que padece una infección vaginal y obtener el tratamiento adecuado . Deberá informarse de toda secreción vaginal inusual en cuanto a olor o cantidad o síntomas de picazón o ardor. Si no se tratan, las infecciones vaginales pueden propagarse al cuello uterino y causar una cervicitis, que a su vez podría causar la secreción cervicouterina. El uso excesivo de antibióticos puede causar infecciones vaginales porque destruye la flora vaginal normal.
Una mujer puede observar la secreción continua o esporádica de mucosa proveniente de un entorno vaginal normal. Durante sus años de fecundidad, el estrógeno hace que las células vaginales proliferen y segreguen glucógeno. La cantidad de secreciones normales varía considerablemente de una mujer a otra y también según la etapa de su ciclo menstrual.
|