| Trabajar con parejas que enfrentan problemas de infertilidad es a veces la parte más exigente de la PNF, aunque al mismo tiempo la más gratificante. El instructor de PNF debe ser especialmente sensible a las necesidades emocionales, psicológicas y espirituales de la pareja en ese momento. Para que una pareja sea fértil, tienen que cumplirse una serie de factores. La mayoría de nosotros entiende que para que se produzca la fertilización, son necesarios el óvulo y el esperma. Sin embargo, la fertilización involucra muchas cosas más. Desde el lado de la mujer, el equilibrio hormonal necesario para la ovulación es importante. Las trompas de Falopio deben estar abiertas y sanas para permitir que los espermatozoides lleguen al óvulo, y que una vez fertilizado, el óvulo (ahora ya embrión humano) alcance el útero en el momento correcto. El endometrio debe estar y mantenerse sano hasta que el embrión en desarrollo ingrese en la cavidad uterina, y ser lo suficientemente grueso como para nutrirlo. La mucosa cervicouterina también es muy importante para servir de soporte, filtrar y mantener en buen estado a los espermatozoides. Desde el lado del hombre, debe haber una cantidad adecuada de espermatozoides para aumentar las probabilidades de que haya un espermatozoide disponible para fertilizar el óvulo. Aunque la relación armoniosa de la pareja no es necesaria para que se produzca la fertilización, un niño debería tener padre y madre, y estos deben estar casados para poder brindarle un entorno óptimo de amor y respaldo, necesario para su salud física y emocional. El niño, la persona más vulnerable y frágil en la ecuación, tiene el derecho a una madre y a un padre que estén casados.
Algo más del 15% de las parejas tienen problemas para lograr el embarazo. Aproximadamente la mitad conseguirá su objetivo en un plazo de 2 años de tratamiento. En un 89 a 95% de los casos de parejas con infertilidad persistente se conseguirá determinar la causa del problema y alrededor de la mitad de ellas lograrán concebir tarde o temprano con tratamiento convencional (conservador), sin fertilización in-vitro . La infertilidad sin tratamiento produce una tasa de embarazo de aproximadamente el 20%.
El promedio de fertilidad pico de una mujer se da entre los 17 y los 28 años de edad, y disminuye rápidamente a partir de los 35 años. De hecho, una mujer mayor de 45 años que tiene relaciones sexuales sin protección tiene muchas menos probabilidades de quedar embarazada que una de 20 que utiliza la píldora anticonceptiva. Este dato es importante, porque muchas parejas posponen la procreación hasta pasados los 30 años.
La infertilidad puede definirse de dos maneras:
La primera se da en parejas que no han podido concebir después de 1 año de relaciones sexuales sin protección y al azar. La segunda se refiere a mujeres de más de 35 años. Debido a la rápida caída de la fertilidad de la mujer a partir de los 35 años, el marco de tiempo para establecer si existe infertilidad después de dicha edad se reduce a 6 meses.
Por lo tanto, si una pareja que practica la PNF con conocimiento de su período de fertilidad, no ha concebido después de seis meses de concentrar sus relaciones sexuales a dicho período de fertilidad, se considerará que no son fértiles. Esta afirmación se basa en estudios que demuestran que el 98% de las parejas con fertilidad normal concebirá en un plazo de seis meses de relaciones sexuales concentradas, la mayoría en los primeros tres.
La infertilidad puede además dividirse en primaria y secundaria. La infertilidad primaria es la de aquella mujer que nunca ha logrado quedar embarazada. La infertilidad secundaria es la de una mujer que tiene dificultades para concebir, pero ya tiene uno o más hijos.
La observación y la representación en un diagrama de los síntomas biológicos naturales de fertilidad pueden brindar grandes beneficios a las parejas que tienen problemas de infertilidad. En primer lugar, el diagrama de PNF puede indicar la causa posible de esos problemas de infertilidad en la pareja. Una diagrama monofásico (es decir, sin cambios de temperatura) o sin picos detectados por el monitor de fertilidad ClearBlue (esto es, picos L-H), puede indicar que la mujer no está ovulando. Un diagrama con ClearBlue que no muestra días con lectura Alta puede también indicar una baja producción de estrógeno por los ovarios, y por lo tanto, un desarrollo folicular deficiente.
El óvulo fecundado tarda entre 6 y 9 días en recorrer la longitud de las trompas de Falopio, alcanzar la cavidad uterina e implantarse, por lo tanto, una fase luteínica de menos de 9 días puede causar la infertilidad. Si un diagrama de PNF muestra una fase de cambio post-temperatura o post-pico inferior a 9 días, podría ser indicativo de insuficiencia luteínica.
El diagrama de PNF también puede revelar importantes datos acerca de los patrones de relaciones sexuales que tienen pocas probabilidades de producir un embarazo. Si una pareja (que no lleva un diagrama) sigue el habitual consejo de programar las relaciones íntimas entre los días 10 y 14 del ciclo, pero la mujer no ovula en ese intervalo porque su ciclo es más corto o más largo, tampoco se producirá la concepción. Del mismo modo, si una pareja lleva un diagrama y conoce su período de fertilidad, pero no tiene relaciones sexuales en ese período ni en los dos días óptimos antes de la ovulación, es muy probable que tampoco pueda concebir.
El diagrama también muestra la calidad y cantidad de la mucosa cervicouterina, su presencia o ausencia, la duración de los períodos fértiles, o la presencia o ausencia de la mucosa de tipo pico (es decir, transparente, elástica y escurridiza). La ausencia o disminución de mucosa fértil puede ser provocada por niveles hormonales bajos, por la falta de ovulación o por una ovulación deficiente.
Si alguno de esos síntomas se observan durante 3 o más ciclos, la mujer debe derivarse a la consulta médica.
De esto se deduce que al observar y representar en un diagrama sus síntomas de fertilidad, una pareja puede aprender y entender más acerca de sus días fértiles e infértiles. Puede tener una idea más clara de si la mujer está ovulando o no. Puede observar si están manteniendo sus relaciones íntimas en el momento adecuado. Puede saber que la mayor probabilidad de concebir se produce si tienen relaciones sexuales en el momento en que la mucosa cervicouterina tiene mayor calidad y es más abundante, y en los días de lectura alta y pico en el monitor de fertilidad ClearBlue Easy.
La PNF es una herramienta valiosísima para los exámenes de diagnóstico de la infertilidad. Un 40% de los casos de infertilidad son atribuibles al sistema reproductivo de la mujer, un 40% al del marido, y el 20% restante se debe a una combinación de ambos. Los médicos que realizan los exámenes de diagnóstico de la infertilidad necesitan saber con certeza si la mujer está ovulando, si su mucosa cervicouterina está sana y si el conducto por donde el espermatozoide llega al óvulo está abierto. También debe saber si el marido produce un esperma adecuado. El uso de PNF para el control médico de la infertilidad ofrece algunas ventajas. Si la pareja aprende a anotar sus síntomas de fertilidad en un diagrama (por ejemplo con el método de Marquette), el médico determinará con más precisión cuándo debe realizar algunos análisis hormonales, como los de FSH, LH, prolactina y tiroides. El monitor de fertilidad ClearPlan Easy le informa al médico el momento exacto de la ovulación, permitiéndole así determinar las concentraciones séricas de progesterona en el momento correcto.
Cuando la mujer recurre a un fármaco inductor de la ovulación, se puede observar su mucosa y, si no es adecuada, pueden usarse medicamentos como Humabid y ampicilina para diluir y mejorar la mucosa a partir de los cinco días anteriores a la ovulación. La monitorización de la temperatura, la mucosa cervicouterina y las hormonas urinarias con el monitor de fertilidad ClearBlue es una buena inversión de tiempo que permite obtener información precisa.
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